Ayer fui a ver "Exit through the gift shop", un falso (o verdadero, que no lo tengo claro) documental sobre el mundo del arte y las pintadas en las paredes de la calle (en lenguaje pijo, "graffiti", o mejor aún, "street art", mucho más cool). En la peli salen los Bansky, Space Invaders y otros amantes del spray.El caso es que luego me dio por recordar algunas frases estupendas leídas en las paredes de las calles (o en las paredes de otros, es decir, en sus libros): "Debajo de los adoquines está la playa", que decían los estudiantes franceses en mayo del 68; "Hay un país distinto en algún lugar" (cuenta el utópico Galeano que leyó en alguna pared a su vuelta del exilio); y otro narrado por el uruguayo que vio en Buenos Aires, "Nos mean y los diarios dicen que llueve" y también uno que leyeron estos ojos: "Es bueno dejar el trago, lo malo es no acordarse dónde". En fin.
A la salida del cine, discutíamos con J. y P. si estas cosas del Bansky y compañía eran arte o qué. Pues según y cómo. Si digo lo de Chéjov, que "arte es lo que a mi me gusta", pues hay cosas que están muy bien y seguramente perdurarán, aunque sea por su carga simbólica: estoy pensando en la niña dibujada por Bansky en el ominoso muro israelí, a la que se la llevan por los aires unos globos. Pero también hay mucha ocurrencia banal que dentro de un tiempito será olvidada por todos. Menos por el que la perpetró, claro.
Y ahora recuerdo que en el último paseo por el Retiro (precioso con sus árboles otoñales) entramos C. y yo en el Palacio de Cristal a ver la última ocurrencia: un tótem que se elevaba hasta el techo realizado a base de cachivaches de plástico. Una parida, y encima sin gracia. Si eso es arte...
El grafitti que me gustaría ver pintado en un muro es el del título de mi último libro: "Así habló Zapatrusta"
ResponderEliminar¿Cual es el graffiti más popular en mi querida España, ese país que se hunde por culpa de los rojos? ¡GIBRALTAR ESPAÑOL! Con dos cojones.
ResponderEliminarOs dejo esto, es flipante. A este tío le gustan las jovencitas !!!
ResponderEliminarhttp://www.publico.es/espana/344948/drago-me-atraen-las-teenagers-las-adolescentes-ya-mayorcitas-las-jovencitas
A mi me cansa ya la historia del Dragó. No me interesa, ni como escritor, ni como provocador, ni como lolitero. Hablar de él en una entrada que tiene que ver con el arte no tiene sentido.
ResponderEliminarMe gusta este: Make love, not war.
ResponderEliminarA mi me gusta mucho uno que leí en un retrete de la Facultad (ese humilde sitio donde se ha hecho tanta literatura rayando en las puertas):
ResponderEliminar"La vida es una barca.
Firmado: Calderón de la Mierda"
Buenísimo.
Me llegan unos libros de Pepitas de Calabaza, "La editorial con menos proyección que un cinexin", enviados por P. En uno de sus libros, habla de una pintada vista en la Logroño procesional de su infancia, y que se le quedó en la retina: "Para procesiones, mis cojones".
ResponderEliminarAgrego una frase que había en la pared del bar de mi instituto y que amargaba un poco el dulzor de la palmeras de chocolate: "Toda la vida esperando que pase algo y lo único que pasa es la vida"
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