"Dichoso aquel que, como Ulises, ha hecho un viaje aventurero; y para viajes aventureros no hay mar como el Mediterráneo, el mar interior que los antiguos encontraban tan inmenso y tan lleno de prodigios".
Remedando a Conrad, cualquier viaje no organizado tendrá con seguridad su componente aventurero. Así, y aunque a nosotros no se nos aparecieran las sirenas, la maga Circe o las terribles Escila y Caribdis (entre otras cosas porque se encuentran más bien en Sicilia, a la altura del Estrecho de Messina, mientras que nuestra travesía comprendía sólo Formentera e Ibiza), encontramos durante el trayecto numerosos prodigios naturales (no pocas calas y ensenadas, además de todo tipo de fauna marina que incluyó la simpática visita de unos delfines); pero también otro tipo de prodigios digamos más artesanales (ese arròs al peix en Cala D'Hort o unos mojitos sensacionales en un garito chill out de cuyo nombre no pude ni puedo acordarme, precisamente debido a...La abundante ingesta de mojitos).
Dadle un poco de palique (y un poco de alcohol) a un patrón de barco con pintas de lobo de mar y preparaos para un monólogo en el que cabrán decenas de anécdotas. Algunas las escucharéis con gusto (quizá las primeras, como la del bautizo nominal de Pérez Reverte a cierta fauna náutica y dominguera: los pijoyates), pero creedme si os digo que acabaréis por desear que se busque otro auditorio y os deje de una vez contemplar las estrellas en silencio.
Y en fin, que no sé si habrá alguien a quien no le guste sentir la brisa marina como una caricia, volar por encima del mar a vela abierta, atisbar ilusionado con los prismáticos una isla o bañarse en aguas verdeazuladas y transparentes (y ese baño mejor desnudos, como los hijos de la mar). Si fuera ese el caso, un viaje en velero no será la mejor opción...
Esta vez se ha superado, Captain, realmente parece Vd. un personaje sacado de una novela de Stevenson o el mismísimo Lord Jim.
ResponderEliminarEfgaristó!!
No olvideis a Jack London ni a Robert Louis Stevenson, grandes escritores de epopeyas marinas, en muchos casos semi-autobiográficas...
ResponderEliminarNota: Zuazu, te felicito por seguir en la brecha, mi blog hace tiempo que está varado en alguna playa olvidada, a ver si un día de estos lo pongo a navegar otra vez... aunque estos meses tampoco he tenido demasiado que contar...
Por una vez y sin que sirva de etc. he puesto una foto mía. Eso sí, menudo tupé que parece que llevo...
ResponderEliminarTampoco olvidemos El viejo y el mar, del famoso creador del Heming-way of life...
Welcome back, Zuazu! Juan Benet, el teórico maestro y/o gurú de Javier Marías, incluía ese libro entre sus favoritos...De hecho creo que intervino también en el prólogo de la edici´´on Siruela, a petición del propio Marias...
ResponderEliminarAsí es. JB (a quien por cierto bien que le gustaba el güiski) tiene prólogo en el libro, y para lo coñazo que me ha resultado leerle en otras ocasiones resulta incluso ameno.
ResponderEliminarZuazuuu, que risas me he pasado leyendo lo del patrón "varas". Yo fui después que tu a la misma travesía + Mallorca y es una maravishaaa. Sigue con tus crónicas veraniegas, invernales, otoñales y primaverales, que nos alegran el panorama internetero
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