1. Hoy hace sol, así que coge la bici y date una vuelta por el Madrid-Rio. Durante el trayecto, fíjate en las pequeñas (¿pequeñas?) cosas: el agua del río con su brillo plateado, los árboles cada vez más altos, la cara de felicidad de los niños patinando, montando en bici, jugando a la tirolina. Detente en algún momento, preferiblemente a la altura de la Casa de Campo, estírate y saluda al sol, como adorador de Ra que eres.2. Haz un viaje (si es mental, también vale). Piérdete por las calles de una ciudad, visita sus monumentos, prueba la comida típica, pega la hebra con algún lugareño; y si elegiste la naturaleza, camina por sus senderos y observa esas portentosas obras de arte llamadas montaña, árbol, pájaro, río.
3. Si no tienes el mar a mano, date un baño en la piscina. No pienses en emular a David Meca, sino en ir brazada a brazada, respirando, sintiendo el agua. Siéntete pez. Y deja de pensar. Nada mientras nada te perturba.
4. Queda con alguien con el que te sientas a gusto. Habla, rie, cuenta, escucha, toca. Disfruta de su compañía.
5. Elige una buena película. En casa no, hombre. Vete al cine, a uno de esos de versión original que abundan en tu zona. Ver una película doblada es como escuchar a tu amor hablando con una voz que no es la suya.
6. ¿Llegas a casa y ya quieres ponerte a escribir? No fastidies. Ahí tienes un cd con buen jazz, o mejor todavía: pon algo que te haga bailar. No pienses, sólo muévete al son de la música.
7. Si todavía sientes la tentación de escribir, busca un buen libro y se te quitarán las ganas. Nada como una prosa admirable y ajena para olvidar las ínfulas literarias de uno.
8. Ama. Haz el amor. Practica el sexo.
9. Disfruta de una buena comida. ¿Te diste cuenta que la variante japonesa te alegra? ¿Y que un sitio árabe te sugiere? ¿O que la comida en tu colombiano favorito te hace estar en paz con tu estómago y con tu alma? La comida no está hecha para deglutirla sin más. Demórate con ella todo lo que puedas. Dentro de este apartado incluimos cocinar para tu pareja un plato suculento.
10. ¿Que ya no te quedan excusas para no ponerte a escribir? Llama inmediatamente a un par de amigos, y que se pasen por tu casa a tomar unos gin-tonics.
Que bien leerte, Zuazu, ya era hora
ResponderEliminarGenial: intentar convencernos de no escribir...escribiendo.
ResponderEliminarEl punto 8 deberías ampliarlo, Zuazu. Practicar el seso, también.
ResponderEliminarCada vez le veo más zen..
ResponderEliminar10. Eso está hecho, cuando quiera me paso por su keli y me pone una martin miller de esas de moda...o se viene a la mía a tomar Kalamari
G-Vine con Festimans y lima. Para los amigos siempre lo mejor.
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