¿Es cierto que la vida está en otra parte? Si afirmativo, ¿Alguien me puede aclarar dónde? ¿En N.Y., donde se encuentra M.? ¿Quizá en Cambridge, donde todavía estará dando clase W.? ¿O puede que en Schwabach, lugar de residencia de B.? ¿Y por qué no en Sao Paulo -faz favor-, donde seguirá L.C., con sus músicas? Aunque igual es todo más sencillo y ahí está, aguardando en Puerto Hurraco. En El bandido doblemente armado hay libros en oferta: parece que cierran la parte de librería y dejan la zona de cafés/copas/encuentros. Hasta allí me acerqué, disfruté de un par de gin-tonys con C. y sus amigos, y me fui a husmear el material. Compré uno de Tobias Wolff y otro titulado Nosotros, los solitarios, quince o veinte relatos de otros tantos autores editados en Pretextos. Resultó curioso ver hermanados -pues uno seguía al otro- el relato de Trapiello y el de Vila-Matas, siendo dos escritores que en la vida real se desprecian más que cordialmente. Una lectura posible del libro -ya que las otras han resultado perfectamente prescindibles- sería que el bueno de Borrás hubiera escrito con su libro-homenaje un relato simbólico y sin palabras sobre la paz, en su intento de reconciliación sutil y metafórico de sus dos furiosi scrittori. Nunca lo sabremos.

