martes, 4 de octubre de 2011

CGR

A. me dice que no escriba más de política; M.J., que a ver si hablo otra vez de la familia (perdón: de la famiglia). O., que no vendría nada mal un poco de poesía, no necesariamente intimista. C., que qué pasa con los viajes, por ejemplo con Oporto. Y yo que no, que no me da la gana, que ahora quiero escribir sobre la Rodero y sus fotos. Cristina Garcia Rodero.


Puede que la exposición de CGR en el Círculo de Bellas Artes de Madrid no haya tenido tantos visitantes como la retrospectiva de Antonio López, o las cositas que nos van trayendo del Hermitage rrrrruso al Prado. Vale; pero es lo más potente que hemos visto en mucho tiempo. Hace ya tiempo, asistimos en solitario a una de derviches y otros trasuntos religiosos de la puertollanera. Inolvidable. Como también lo es este monumento fotográfico al alma gallega (M., te lo perdiste).


Cualquier fotografía de la exposición resulta válida para entender lo que digo; allí habrá una historia inigualable. Mujeres de negro, romerías, niños que miran a la cámara con emotiva perplejidad, hermosísimos caballos a dos patas, pequeños ataudes blancos...La foto que adjunto, jugándome el tipo (ya me dieron un toque por uso indebido de imágenes) no es sino una obra de arte más: fijaos en la expresión del cura; en la figura en zig-zag de la mujer con la pañoleta o en las cruces en lo alto. Por no hablar de la metafísica que entraña confesar al aire libre o en el mismo confesionario (nada que ver con los diseñados recientemente con destino Parque del Retiro, en la más extraña operación de márketing que hayamos visto, preparados en un pispas para absolver abortistas excomulgadas).



Sólo (bien acentuado quede, aunque los académicos no quieran) hay otra fotógrafa que me haya impactado de igual forma: la norteamericana y suicida Diane Airbus. Fue la única vez que repetí la misma exposición. A la de CGR no pude volver, porque la quitaron el mismo día que la ví, ay.

2 comentarios:

  1. CGR, Cartier-Bresson, Capa, creo que también la Airbus. Todos de la Magnum, algo así como el Olimpo de los fotógrafos.

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  2. Hacía tiempo que no entraba en tu blog, Zuazu. Tanto andar y nadar por la geografía española me tenían distraída.

    Sólo, sólo, sólo, sólo

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