
Ella, en terapia racional emotivo-conductual. Él, en psicoanálisis, dos sesiones por semana. Deciden de mutuo acuerdo asistir también a una terapia de pareja, que posteriormente les llevará a otra terapia, esta vez con varias parejas más. Y después de esta digamos terapia de cierre de círculo psicológico-vicioso, que tiene lugar durante un fin de semana en un chalet de un pueblo de la sierra madrileña, vuelven en su coche a la capital con otra pareja que no dispone de medio de transporte, pero sí de otras varias terapias tras de sí. Resumiendo: acaban los cuatro en casa de la pareja desvehiculizada tomando un café. Y como el que no quiere la cosa, deciden hacer los cuatro allí mismo, en el salón, terapia de la terapia de la terapia de la terapia.
¿Deseo de Ödipus..?
ResponderEliminarNo lo sabía...
Muy buena la foto haciendo yoga con la ola.
Urinario-man (dunking donuts y café con leche)
La cosa es reirse un poco de tanta terapia. Por no hablar de los libros esos de autoayuda, que algun dia tendran entrada propia...Quise ver el Ödipus del Poncela, pero algunas voces autorizadas me disuadieron. Grüsse aus Schwabach!
ResponderEliminarzuazismos de los buenos. Sigues en plena forma, amic meu
ResponderEliminarTu que me quieres bien, nen. Pero me lo paso bien, que es lo que cuenta...algun dia metemos una entrada con tema Barcelona, ja parlarem...
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