martes, 8 de diciembre de 2009

De pelotaris y otros níscalos

Hubiera seguido leyendo las Lecturas no obligatorias de Wislawa Szymborska ("Sólo lo estoy leyendo-un libro sobre bichos semidesconocidos- porque, desde pequeña, me produce placer acumular saberes innecesarios"), pero habíamos reservado para cenar. Claro que si llego a saber que el secreto menú-degustación incluía bacalao y manitas de cerdo, hubiera practicado el ayuno (voluntario).

Menos mal que después de la indigesta cena pudimos novelar un poco. El argumento estaba ahí mismo, una tertulia con el micólogo y el pelotari, el uno defendiendo el derecho a un consejo regulador de la seta soriana mientras despotricaba contra los catalanes que esquilmaban el rovellón de la zona para venderlo en tierra estatutaria, y el otro enseñándonos la cesta de mimbre con la que detenía la bola a 200 kilómetros por hora, para volver a lanzarla contra el muro a igual velocidad.


En un momento dado, el pelotari -seguramente envalentonado por el alcohol que ahí se trasegaba- propuso al micólogo (y dueño de la casa rural) practicar un poco la cesta punta, en vez de con pelotas homologadas, con castañas. La cosa tenía su poesía, digamos rural. Y hubiera estado bien, para dar un final curioso a la novela que estábamos viviendo (Trapiello: por doquiera que va, lleva el hombre su novela), pero el temor a la rotura masiva de cristales hizo que no prosperara la moción.


Si nos hubiera acompañado la Szymborska, hubiera tomado nota de las setas saprofitas y su acción en el ecosistema de Gredos. Pero como no asistió, aquella conversación quedará en el limbo literario, y sólo estas líneas profanas podrán recoger, insuficientemente, todo ese saber innecesario.

6 comentarios:

  1. AYY!! si nos permitíeramos sostener una "conversación con una piedra" seguramente encontraríamos refugios maravillosos como los que tienes vos con la escritura.
    Y que genialidad hablar como Wislawa de la"idiota perfección" de la Cebolla o de lo que vos nos compartes en este espacio.

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  2. Es estupenda. Precisa y concisa. Irónica, emocionante y sabia. Da igual de lo que escriba y cómo lo escriba (en forma de prosa o poema), siempre llega al almario de uno. Qué bueno que te guste.

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  3. La mejor entrada de este blog por ahora. Enhorabuena, Zuazu.

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  4. Que bueno que volvistes a escribir...
    Nos dejastes huérfanos casi un mes...

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  5. ¿Te imaginas que no se pudiera vivir, por alguna cuestión mágica, sin leer estas entradas? En todo caso agradezco tus palabras hiberbólicas y sevillanas

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