Miscelánea de noticias comentadas, sucesos varios y cosas que le pasan a uno (y a otros). Escritas a la manera de El Zuazu, lo cual no es malo ni bueno sino todo lo contrario.
jueves, 31 de diciembre de 2009
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lunes, 28 de diciembre de 2009
La familia Wittgenstein
Acabo de terminar La familia Wittgenstein, de Alexander Waugh (nieto del famoso Evelyn, el de Retorno a Brideshead). Un libro apasionante y adictivo sobre una familia que no encajaría exactamente en el modelo preconizado por Mr. Rouco Varela, ya que en sus filas encontramos a suicidas, homosexuales y en fin, a gente muy promiscua y descreída.Un padre autoritario y despótico y una madre gallinácea y sin personalidad, esa parece ser la fórmula para que los nueve hermanos fueran profundamente infelices la mayor parte de sus vidas. Tres varones se suicidaron, una de las hijas fue la secretaria-esclava del padre mientras vivió, Paul -que iba para gran pianista- perdió una mano en la guerra (aunque parece que siguió tocando, y con éxito) y Ludwig era el tipo más extravagante que uno se podía encontrar: no por haber sido involuntario compañero de pupitre de un tal Adolf Hitler (ver foto), sino por haber escrito una obra filosófica cumbre (el Tractatus logico-philosophicus) que al parecer no entendía ni él mismo; por pasar de todo y ponerse a trabajar de jardinero en un monasterio; y por no llegar el mismo a suicidarse en varias ocasiones apelando al adagio del tercer cuarteto de Brahms. Finalmente, murió de cáncer y obsesionado por el color, cual Goethe.
Los Wittgenstein se soportaban mal. Sólo había una cosa que les unía: la música. Cuando tocaban juntos, o con motivo de algún concierto organizado en casa (vivían en un fabuloso palacio vienés con salas dedicadas exclusivamente a ese fin) componían una familia perfecta y casapraderil. A aquellos conciertos asistían tipos apellidados Brahms, Mahler, Schumann o Strauss. Y también alguien llamado Sigmund Freud, al que suponemos desbordado por el trabajo que le daría aquella familia, un tesoro para el psicoanálisis.
El libro recuerda al estupendo El mundo de ayer, de Stefan Zweig (otro suicida, por cierto). Es decir, la Viena finisecular y lo que quedaba por venir: la caída del Imperio austrohúngaro y el fin de "la edad de oro de la seguridad". Y hasta ahora.
Vasili
Casi como en el relato de Monterroso, cuando llegué Vasili todavía estaba allí. En la cocina, pintando. Habían cambiado la caldera hacía tiempo y después de tapar los agujeros, faltaba darle un poco de lustre.Vasili es ucranio o ucraniano, que lo mismo da. De Kiev. Lleva años en España y trabaja en lo que sale, un baño roto por ahí, unas manos de pintura por allá. No habla mucho castellano pero se hace entender. Le miras a los ojos y encuentras en su mirada una mezcla de dureza, tristeza y ternura. La conexión eslava, piensas.
Vasili acaba de terminar la faena, que parece perfecta. Y encima ha dejado la cocina más limpia y ordenada de lo que estaba cuando entró. Igualito que la otra faena, la que te hizo hace tiempo el Tío Vinagres en la casa de Vallecas: cuando terminó de pintar se largó y dejó la casa que parecía territorio comanche. No protestamos porque al Tío Vinagres mejor no decirle nada, su mirada no era eslava sino más bien de Puerto Hurraco. Era un gran pintor de brocha gorda, pero daba miedo. Entre otras barbaridades, se decía que su mujer era a la vez su hermana y que por eso la hija había salido así de horrenda.
Vuelvo a Vasili. Le ayudo a bajar los trastos a la calle, mientras viene su compañero a recogerle en coche. Hace mucho frío, yo voy con el plumas y él con camiseta y poco más. "Menos quince grados hoy Kiev", me dice. El compañero se debe haber extraviado porque llevamos una hora esperando y no aparece. Voy camino de convertirme en puro carámbano, pero me digo a mi mismo que debo seguir ahí. Con Vasili, mon semblable, mon frère, al que nunca más volveré a ver.
domingo, 13 de diciembre de 2009
Ahí está la puerta
Uno no simpatiza con los nacionalismos pero los asume, siempre que no sean violentos. Y es curioso que en territorios donde necesidades digamos más urgentes acucian (qué rayos querrá decir acucian), esa -la de los nacionalismos- es una cuestión que suena tirando a marciana.Últimamente sale mucho en los medios un señor apellidado Laporta (se nos ocurre que en la estructura profunda saussuriana vendría a significar "Ahí está la puerta"), al que los unamunianos hunos y otros glorifican o denuestan hasta la saciedad (¿o era suciedad?). En todo caso, a mí el tipo no me cae mal, digo yo que tiene derecho a tener las ideas que quiera y a emborracharse en una discoteca si le peta. Aunque sea presidente de algo más que un club.
martes, 8 de diciembre de 2009
De pelotaris y otros níscalos
Hubiera seguido leyendo las Lecturas no obligatorias de Wislawa Szymborska ("Sólo lo estoy leyendo-un libro sobre bichos semidesconocidos- porque, desde pequeña, me produce placer acumular saberes innecesarios"), pero habíamos reservado para cenar. Claro que si llego a saber que el secreto menú-degustación incluía bacalao y manitas de cerdo, hubiera practicado el ayuno (voluntario).Menos mal que después de la indigesta cena pudimos novelar un poco. El argumento estaba ahí mismo, una tertulia con el micólogo y el pelotari, el uno defendiendo el derecho a un consejo regulador de la seta soriana mientras despotricaba contra los catalanes que esquilmaban el rovellón de la zona para venderlo en tierra estatutaria, y el otro enseñándonos la cesta de mimbre con la que detenía la bola a 200 kilómetros por hora, para volver a lanzarla contra el muro a igual velocidad.
En un momento dado, el pelotari -seguramente envalentonado por el alcohol que ahí se trasegaba- propuso al micólogo (y dueño de la casa rural) practicar un poco la cesta punta, en vez de con pelotas homologadas, con castañas. La cosa tenía su poesía, digamos rural. Y hubiera estado bien, para dar un final curioso a la novela que estábamos viviendo (Trapiello: por doquiera que va, lleva el hombre su novela), pero el temor a la rotura masiva de cristales hizo que no prosperara la moción.
viernes, 20 de noviembre de 2009
De alakranas y alacranes
Me alegro mucho por los tripulantes del Alakrana: salieron con vida. Supongo que la mayoría son unos pringaos (como Vd -amable lector- o como yo), y hacen lo que les mandan para llevarse alimento al buche. Dicho lo cual, me parece vergonzoso que ningún medio de comunicación serio (ni siquiera El Jueves o El Gran Wyoming) haya insistido lo más mínimo en el hecho de que tanto el Alakrana como los demás pesqueros que faenan en aguas somalíes pertenecen a flotas dedicadas a la Pesca Ilegal No Declarada y No Reglamentada (INDNR, o IUU en siglas inglesas).Total que uno se pregunta (mientras se acuerda de la canción: el alacrán, el alacrán, el alacrán te va a picar...): En esta historia, ¿Quién es más pirata?
martes, 17 de noviembre de 2009
de emociones e inmigrantes
Decía P., la madre de C., que quizá éste blog peca de frío. Que le falta sentimiento, vaya. Puede ser; pero digo yo que la poesía necesita de otros espacios, no de este. No podría airearla en público, aunque parece que quien lee estas ocurrencias es gente -anónima, o eso dicen- muy cercana. Ni aún así.Pla-neando
"Escribir muchísimo es un placer, sobre todo si se tiene algo que decir". La cita es de Pla, a la que añado otra con la que quizá debería haber iniciado esta entrada: "Debería haber un lugar en el infierno para aquel que comienza un texto con una cita". Esta no sé de quién es, pero cuando la leí me entró la risa.viernes, 13 de noviembre de 2009
La familia del jazz

En todo caso, y para mi sorpresa, resulta que hay un tercer asunto también polémico: la famiglia (véase entrada anterior). Y como nunca segundas partes etcétera, no tornaré a ella sino que hablaremos de cualquier otro tema.
Por ejemplo de jazz. Asunto del que yo no sé nada o casi nada.
¿Y qué es jazz? Para empezar un mundo; sus ramificaciones son muchas, desde los Amstrong, Silver, Parker, Coltrane, Evans, Miles Davis (el Kind of Blue de estos tres últimos: un clásico entre los clásicos), hasta las revisiones del maravilloso Eddi Higgins Quartet o la voz de Stacey Kent. ¿Hacía Frank Sinastra jazz, o casi? Y luego están las fusiones...
En el Central de Madrid, mítico lugar de jazz, he escuchado algún buen directo. Pero el que más disfruté fue el de Krahe hace unos años. Aunque eso ya no sea jazz. Suele ofrecer su sorna cantautora -siempre bien acompañado- por Navidad. El año pasado llegamos una hora antes del concierto y ya estaba lleno...Este año subo la apuesta a dos horas antes, a ver qué pasa.
viernes, 6 de noviembre de 2009
La famiglia, sai
Ah, la familia. Esa institución dicen tan necesaria, columna vertebral de la sociedad. Pero como todas las instituciones que han sido y serán, huele. No sé si a podrido -como en Dinamarca-, pero sí a artificio, a asunto de sangre que puede llegar al río. Pensamos que es bastión de Occidente, pero vete a países musulmanes o al lejano oriente. En el mundo islámico, alguien que viva sólo o con alguien y sin hijos está peor que mal visto. En China, la familia es capital y no se puede dar un paso sin que los padres digan la última palabra, aunque tengas 50 años. Sé que generalizo, pero en todo caso me temo que esta vida nuestra gira en torno a una visión obsoleta y pobre, muy pobre, de la realidad humana.Y a santo de qué estoy contando esto si la mia famiglia ha demostrado con creces ser solidaria, generosa, amorosa. Aunque la distancia también haya ayudado.
El imaginario colectivo. Desde el tratamiento ñoño-idílico (La casa de la pradera) hasta el horror (la familia Adams y últimamente la omisión de la familia Coleman), pasando por escenarios antropo-psicológicos de todo pelaje: la familia -¿el padre?- de Kafka; El Padrino, La Famiglia scolana, Los Hollister, Con ocho basta, La gran familia y sus secuelas, La saga de Gerald Durrell...La lista es interminable.
viernes, 30 de octubre de 2009
El Otoño, doblemente armado
¿Es cierto que la vida está en otra parte? Si afirmativo, ¿Alguien me puede aclarar dónde? ¿En N.Y., donde se encuentra M.? ¿Quizá en Cambridge, donde todavía estará dando clase W.? ¿O puede que en Schwabach, lugar de residencia de B.? ¿Y por qué no en Sao Paulo -faz favor-, donde seguirá L.C., con sus músicas? Aunque igual es todo más sencillo y ahí está, aguardando en Puerto Hurraco. En El bandido doblemente armado hay libros en oferta: parece que cierran la parte de librería y dejan la zona de cafés/copas/encuentros. Hasta allí me acerqué, disfruté de un par de gin-tonys con C. y sus amigos, y me fui a husmear el material. Compré uno de Tobias Wolff y otro titulado Nosotros, los solitarios, quince o veinte relatos de otros tantos autores editados en Pretextos. Resultó curioso ver hermanados -pues uno seguía al otro- el relato de Trapiello y el de Vila-Matas, siendo dos escritores que en la vida real se desprecian más que cordialmente. Una lectura posible del libro -ya que las otras han resultado perfectamente prescindibles- sería que el bueno de Borrás hubiera escrito con su libro-homenaje un relato simbólico y sin palabras sobre la paz, en su intento de reconciliación sutil y metafórico de sus dos furiosi scrittori. Nunca lo sabremos.
viernes, 23 de octubre de 2009
Ciudad de Gallardón
lunes, 19 de octubre de 2009
Paracaidistas en Mont Saint Michel
Una amable y anónima lectora nos sugiere contar algo del Mont Saint Michel, ya que ella no pudo ir (y mira que insistimos en que nos acompañara). De acuerdo.El enclave es excepcional, y la edificación sencillamente admirable para los tiempos que corrían, allá por el siglo X. La vista desde el claustro es sobrecogedora. Pocas veces un nombre fue tan bien elegido: La Maravilla. Dicho esto, hay que avoir de la patience un montón, porque las hordas turísticas tienen tomada la localidad entera, y hay que abrirse el paso a codazos y escuchar a la muchachada ulular sin pausa.
El interés del lugar tiene que ver también con las mareas; alguien nos dijo que oscilaban a la misma velocidad que un caballo al galope. El símil es tan hermoso que me importa un bledo si es cierto o no. En todo caso, no se te ocurra dar un paseo o dejar el coche sin tomar un mínimo de precauciones informativas, porque va en ello tu vida.
Ya al salir, mientras íbamos hacia el coche, vimos a un avión nodriza parir una docena de hijitos paracaidistas; la imagen era tan inusual y plástica que C. -normalmente comedida a la hora de apretar el botón- no paró de hacer fotos. La mamá aeronave pasó de puerperios, dio otra vuelta y volvió a soltar otra camada. Y otra más. Tenía su punto la escena, aquellos hombrecillos cayendo, con ese fondo nublado y un vago recuerdo de guerras y desembarcos.
martes, 13 de octubre de 2009
De vuelta
Tenía que haber escrito esta reseña hace tres semanas, después del viaje a Bretaña. Pero fui succionado por la realidad académico-laboral y...Hasta ahora. De vuelta, sí, aunque no sé bien de qué ¿De un viaje? Pero si todos los días emprendo uno, aunque sea mental ¿De todo, entonces? Espero no estarlo nunca y dejarme algo, siempre.jueves, 10 de septiembre de 2009
Sobre viajar

La Bretaña francesa. Uno no es Chatwin (ni lo querría ser, para qué), así que hará el trayecto convenientemente vehiculizado. Para llegar allí, pasaremos por San Juan de Luz y rendiremos tributo al señor de Montaigne no lejos de Burdeos (por cierto que el de la Montaña dejó escritas magníficas frases sobre el viajar). Visitaremos algún castillo sobre el Loira para llenarnos de glamouroso esprit, beberemos buenos caldos del lugar, y estaremos preparados para desobedecer el hipotético programa optando por carreteras secundarias de incierto destino.
Leo unos cuantos foros de viajeros, y me estreso. Jornadas programadas con antelación y al dedillo. Decenas de lugares cada día; hasta los restaurantes donde comerán. No quiero eso, prefiero sorprenderme con lo inesperado, sean gentes, lugares o construcciones. Y sabemos que, al fin y al cabo, estaremos bajo la protección de Belsamen y Teut...
lunes, 31 de agosto de 2009
Medea by Portillo
C. ya adelantó que no era buena la idea de hacerse 333 kilómetros en coche para ver la Medea de Blanca Portillo. Pero qué queréis, uno tiene sus debilidades. A BP la descubrí en "La hija del aire" adaptada por Lavelli, donde construyó una Semíramis superlativa entre actores/actrices perfectamente olvidables. Una de las poquísimas veces que me he levantado de la butaca para aplaudir, silbar, y lo que hiciera falta. Y desde entonces le sigo la pista, excepto en lo que atañe a las series de televisión españolas que por lo general me hacen bostezar.jueves, 27 de agosto de 2009
Artistas y meapilas
Estuve hace unos días en la exposición de la Leibovitz en Alcalá 31. Ya sabéis, la retratista del artisteo, preferentemente estadounidense: Pitt, Smith, Lennon, Kidman, Johansson, Di Caprio. Pero también de otro artisteo, éste más cercano al vodevil: inolvidable la foto de familia de los Bush, Cheney, Rice & Co, que me recordó nada más verla a aquel cuadro goyesco de la familia de Carlos IV en el que se percibía toda la hediondez moral de los miembros de tan real estirpe. Vi también, y me emocionaron, las fotografías del padre y de Susan Sonntag nada más morir. lunes, 24 de agosto de 2009
Fiestas de pueblo
Hacía varios lustros que no iba a unas fiestas de pueblo, que al menos en España transcurren preferentemente durante el mes de agosto. En Valdelagua del Cerro, provincia de Soria, no había (afortunadamente) encierros, pero sí gentes de nombres tan antiguos como los de Domicio, Emigdio, Amada o Agripina. Unas fiestas modestas y simpáticas, con su paso del Cristo y su puja por las roscas de la Virgen, una suerte de subasta con más colorido que las de Sotheby´s. Por las noches venía un grupete musical o una disco móvil, y el personal le daba al baile (o a algo parecido) mientras sonaba el inefable Paquito El Chocolatero. ¿Y cómo aguanta uno el ritmo de unas fiestas populares, acostándose a las tantas y despertando poco después a causa del incesante chunda-chunda? Pues a base de siestas...Y de la Bombay Saphir, que un ángel celestial del improvisado bar de la plaza nos procuró para los gin-tonics.viernes, 21 de agosto de 2009
Más vieneses célebres
Pocos turistas había en la casa-museo de Sigismund Schlomo Freud. Histórico lugar el de la Bergasse 19; y bien que te lo cobraban, nueve euros por ver una pila de fotos y alguna estatuilla antigua de la colección freudiana. Lo más relevante (incluido el famoso diván) está en Londres. Interesantísima la documentación sobre la llegada de los nazis a Viena y la salida pactada hacia Londres del padre del psicoanálisis.martes, 18 de agosto de 2009
Sí sí, Viena. Sissi, Emperatriz...
El viajero se cree intrépido por haber reservado a través de Internet una habitación de hotel a buen precio en la capital austríaca. Pero nada más traspasar la puerta de entrada del Hotel Kaiserin Elisabeth se da cuenta de su craso error: la Kaiserin no es otra que la Sissi de nuestras pesadillas infantiles (ya de pequeño me producían urticaria las películas de la Schneider). Fotos, cuadros, alfombras, hasta las cortinas recuerdan a aquella prematura reina del kitsch. (Otra cosa será contemplar su tumba en la Cripta de los Capuchinos, que reune cerca de un centenar de sepulturas de los Habsburgos austríacos: entonces nos despertará un sentimiento de ternura, siendo su féretro tan modesto en comparación con el imponente del kaiser Francisco José, y también por ser el único al que acompañan unos cuantos ramilletes de flores frescas).
domingo, 16 de agosto de 2009
Deutschland über alles (o casi)
sábado, 8 de agosto de 2009
Una de Woody Allen

miércoles, 5 de agosto de 2009
La criatura de Liniers

Ayer realicé mi buena acción del día comprando en La Central de Elisabets dos ejemplares del macanudo quinto volumen; uno, claro, para mí, y el otro para una pareja amiga. A la gente que se quiere hay que darle siempre lo mejor.
Ya por la tarde, tomando el último café con aquella pareja amiga de la que hablaba y antes de tomar el vuelo a Madrid, comprobamos con sorpresa que el local se llamaba...Macanudo. Lo juro. Eufórico, comenté la simpática coincidencia con el camarero que atendía detrás de la barra, pero no pareció muy entusiasmado. Él se lo pierde, si hubiera mostrado algún interés hubiera sido capaz hasta de regalarle mi ejemplar. Todo por diseminar por el mundo el virus Macanudo.